El restaurante donde todo se reeinventa
En nuestro Agocho do Bico, cada idea es un juego y cada ingrediente, una chispa de creatividad. Aquí todo fluye: las manos, los cuchillos y las risas del equipo, que transforman lo cotidiano en extraordinario. No seguimos recetas; las creamos. Cada plato comienza con una idea loca, un poco de intuición, y mucho, mucho amor por lo que hacemos.
¿El secreto? Ingredientes top, un toque de magia, y las ganas de sorprenderte cada día. Aquí, el fuego y la técnica van de la mano, porque sabemos que el sabor no se inventa solo, ¡se trabaja!
De la lonja a la cocina
En Agocho do Bico cocinamos al ritmo del Atlántico: trabajamos con pescado y marisco de Costa da Morte, procedente de embarcaciones de confianza que reservan para nosotros sus mejores piezas del día. Llegan casi directas de la lonja a la cocina, para que en el plato siga estando presente el sabor limpio, intenso y sincero del mar de Camariñas.
La magia de la maduración
En Agocho do Bico, la paciencia forma parte de la receta. Maduramos las carnes con mimo en nuestras cámaras, dejándolas alcanzar ese punto exacto en el que todo se transforma. Cada pieza descansa el tiempo que necesita para concentrar sabor y textura, hasta convertirse en la base de algunos de los platos más especiales del restaurante.